Agenda Cultural UdeA - Año 2004 JUNIO | Page 36

ISBN 0124-0854
N º 100 Junio 2004
El Entre los grandes compositores del siglo XX se destaca Samuel Barber. Entre su repertorio se encuentran obras vocales, corales, escénicas, orquesta les, de cámara y para piano. Su disciplina y la utilización de formas tradicionales le dieron la reputación de ser un clasicista, aún cuando tenía un lirismo, un sentido dramático y una inclinación hacia el romanticismo. Este autor contemporáneo nació el 9 de marzo de 1910 en Westchester [ Pennsylvania, USA). Desde muy joven recibió apoyo familiar para dedicarse a la música, lo que le permitió a los seis años estudiar piano y empezar a los siete a crear sus primeras composiciones. En la adolescencia trabajó como organista, desarrolló además una interesante voz de barítono que le hizo dedicarse un tiempo al canto de manera profesional. Se matriculó en el Instituto Curtis de Filadelfia donde estudió piano con Isabelle Vengerova, composición con
Rosario Scalero, dirección con Fritz Reiner y canto con Emilio de Gorgoza. Cuando tenía 18 años consiguió el premio 6earns de composición, que marcó el inicio de una carrera de galardones y reconocimientos, entre ellos: El premio de la Academia de Roma, la beca Guggenheim y dos premios Pulitzer de música( 1958 y 1963). Compartió además la vicepresidencia del Consejo Internacional de Música, organismo dependiente de la UNESCo. La música de Barber se caracteriza especialmente por la influencia neorromántica, lírica y dramática. Algunos aspectos de su madurez se reflejan en la sutileza de las melodías, la suntuosidad polifónica y las complejas texturas musicales. Esto se hace evidente en obras orquestales como: Music for Scene from Shelly [ 1933), la Sinfonía W 1 [ 1936), el Adagio para cuerdas( 1936) y el Concierto para cello Op. 22