ISBN 0124-0854
N º 82 Septiembre de 2002
“ A furore normannorum libera nos domine '”“ Skona oss herre från nordmännens raseri”
'” Oh, Señor, sálvanos de la ira de la gente nórdica”
Una oración común en las iglesias francesas durante el siglo IX
Temidos y respetados por su valor y su osadía, la tradición cristiano-europea frecuentemente ha catalogado a los vikingos como salvajes asaltantes de monasterios, pero lo cierto es que gran parte del mundo que conocemos no sería el mismo sin su influencia. Podemos inclusive arriesgarnos a decir que los“ bárbaros del norte” fueron un elemento civilizador en la oscura época de la Edad Media. l 8 de junio de 793 era un bello día de verano en la santa isla de Lindisfarne, situada en la costa de Northumberland en el noreste de Inglaterra. La isla tenía un monasterio fundado en el siglo VI y era famosa por el hecho de que algunos de los libros más finos de su tiempo venía de allí( unos cuantos de esos libros se conservan todavía intactos y legibles). Los monjes, que no sospechaban nada raro, bajaron a la orilla para saludar a los extraños que
La Nave de Oseberg( Tomado de Gwynneth Ashby, Visitando Noruega Ed. Molino, Barcelona, 1974) habían llegado.
Lo siguiente es lo que dijo un autor aproximadamente cien años después:“ El mismo año los paganos llegaron del norte con una flota de naves. Ellos eran como avispas rabiosas y se extendieron en todas las direcciones, como lobos horribles, hundiendo, robando, destruyendo y matando no sólo animales, sino también sacerdotes, monjes y monjas. Vinieron a la iglesia de Lindesfarne, apuñalaron a todo ser vivo, destruyeron los altares y tomaron todos los tesoros de la Santa Iglesia. Los
La Era Vikinga
Por Joakim Hansson