ISBN 0124-0854
N º 85 Diciembre de 2002 humanos. Y sin embargo no nos encontraremos jamás”. Decide seguir usando esas pantuflas desparejadas por solidaridad con su desconocido compañero de desventura, para mantener viva esa complementaridad tan rara, ese espejeo de pasos cojeantes de un continente a otro.
Se solaza representándose esa imagen, pero sabe que no corresponde a la verdad. Un alud de pantuflas fabricadas en serie viene periódicamente a reabastecer el montón del viejo comerciante de aquel bazar. En el fondo del montón quedarán siempre dos pantuflas desparejadas, pero mientras el viejo comerciante no agote su reserva( y tal vez no la agotará nunca, y muerto él la tienda con toda la mercadería pasará a sus herederos y a los herederos de los herederos), bastará buscar en el montón y se encontrará siempre una pantufla que forme el par con otra pantufla. Sólo con un comprador distraído como él puede haber un error, pero pueden pasar siglos antes de que las consecuencias de este error repercutan en otro frecuentador del antiguo bazar. Todo proceso de disgregación del orden del mundo es irreversible, pero los efectos quedan ocultos y retardados en el polvillo de los grandes números que contiene posibilidades prácticamente ilimitadas de
nuevas simetrías, combinaciones, apareamientos.
Pero ¿ y si su error no hubiese servido sino para borrar un error precedente? ¿ Si su distracción hubiera sido portadora no de desorden sino de orden?“ Tal vez el comerciante sabía lo que hacía – piensa el señor Palomar –; al darme aquella pantufla desparejada corregía una disparidad que desde hace siglos se escondía en aquel montón de pantuflas, transmitida durante generaciones en aquel bazar”.
El compañero desconocido tal vez cojeaba en otra época, la simetría de sus pasos se corresponde no sólo de un continente a otro, sino a siglos de distancia. No por eso el señor Palomar se siente menos solidario de él. Continúa chancleteando fatigosamente para dar alivio a su sombra.
* Sin duda uno de los más importantes escritores en lengua italiana de todos los tiempos, Italo Calvino nació en Santiago de las Vegas( Cuba) en 1923 y murió en Siena( Italia) en 1985. Aunque sus primeras obras son de índole neorrealista, a mediados de su vida dio un giro hacia la literatura fantástica, género dentro del cual escribió sus más grandes obras. En sus novelas y cuentos lo fantástico y lo real juegan en el mismo patio, y de esta interacción surgen profundas reflexiones sobre la condición humana. Entre los títulos de su extensa bibliografía vale la pena destacar la Trilogía de los antepasados – El vizconde demediado( 1952), El barón rampante( 1957) y El caballero inexistente( 1959)]–, Las cosmicómicas( 1965), Las ciudades invisibles( 1972), El castillo de los destinos cruzados( 1973), Marcovaldo( 1973), Palomar( 1983) y Los amores difíciles( 1984).