8va Edición Revista Summa Coaching 8va edición | Page 59
REFLEXIONES DE UN APRENDIZ PERMANENTE
“Los aprendices
son aprendices a
partir de una
característica
fundamental, que
es la Humildad”
[...]
previstas en las explicaciones del “maestro”,
la reacción será buscar algo o alguien a quien
poder culpar de esa desviación respecto de lo
que debería haber pasado.
Frecuentemente son personas que viven en
contradicción entre lo que dicen saber, y los
resultados que logran. El verdadero maestro,
el sabio, siempre se siente un aprendiz. La hu-
mildad es su característica principal.
La posición del aprendiz, está caracterizada
por tener más preguntas que respuestas. Tie-
ne la humildad de aceptar el saber ajeno cuan-
do es mejor que el suyo, sin sentirse inferior
por ello. Por eso busca, indaga y encuentra
siempre nuevos caminos, nuevos aprendiza-
jes, que convierten a cada experiencia en una
oportunidad de aprendizaje nuevo, de creci-
miento personal.
El aprendiz convierte en arte la curiosidad y el
manejo de la indagación, antes que vivir apu-
rado por competir desde su saber para ganar
al saber del otro.
Dado que somos seres imperfectos, hay que
suponer que todos nos equivocamos en mu-
chas ocasiones, en decisiones y acciones que
tomamos cada día.
“ La ciencia se compone de errores
que, a su vez, son los pasos hacia la
verdad “
Julio Verne
El éxito es hijo de mil errores.
Edmond H. Fischer
Premio Nobel de medicina en 1992
El pensamiento analítico, que profundiza en
los hechos, y el pensamiento convergente, con
el que tomamos decisiones, necesitan en me-
dio un buen manejo del pensamiento diver-
gente, que es el encargado de buscar nuevas
opciones, nuevos caminos, a base de hacerse
nuevas preguntas. En caso contrario, frente
a una experiencia dada, haremos siempre lo
que ya hicimos en ocasiones anteriores, haya
sido eficiente o no; haremos lo que ya sabemos
hacer. Esto genera parálisis y poca eficiencia
en el saber, y mucho sufrimiento en el sentir,
cuando se trata de experiencias emocionales.
Por supuesto que todos somos, en algún mo-
mento de nuestras vidas, considerados maes-
tros por otras personas. Todos somos pues,
Maestros y Aprendices. Pero lo relevante es
cómo nos asumimos a nosotros mismos. Dis-
frutemos de esa consideración ajena cuando
llegue, pero sin dejar de sentirnos aprendices.
En otro caso, el saber ya instalado se convierte
en nutriente del ego, ávido de reconocimiento
permanentemente, y por tanto en tapón para
Los aprendices son aprendices a partir de una
característica fundamental, que es la Humil-
dad. Y quizás conviene recordar ahora que la
palabra Humildad proviene de la misma raíz
latina que la palabra Humanidad, que es Hu-
mus, tierra, polvo.
Somos simultáneamente, polvo de estrellas,
como decía Carl Sagan, y polvo del camino,
construido para que otros avancen más allá de
lo que nosotros hemos logrado.
La humildad está muy lejos de ser timidez,
falta de autoestima o ignorancia. Es reconocer
que, por mucho que logremos saber, siem-
pre será mucho más lo que nos queda por
aprender. Es también una actitud de vida en
la que ponemos nuestro saber al servicio de
los demás, y no lo utilizamos solo para com-
petir desde el Ego y quedar por encima de los
demás. Es, pues, una actitud, una decisión de
cómo vivir la vida y cómo manejar nuestro
saber.
Por todo ello, la decisión de aceptarnos como
seres en permanente aprendizaje resulta ser
una decisión vital para alcanzar mayores co-
tas de felicidad y eficiencia, caminar hacia un
mejor vivir, que es lo realmente importante.
PREGUNTAS:
- ¿Discutes para llegar a la mejor idea, o para
tener razón?
- ¿Eres humilde, o siempre alardeas de tus co-
nocimientos?
- ¿Te gusta más hablar o escuchar?
- ¿Cómo jefe, crees que sea tu deber saber
siempre más que tu equipo?
- ¿Tienes problemas para decir “No lo sé”?
- ¿Qué vas a hacer para ser más aprendiz de
vida?
Se equivoca el que hace cosas nuevas y se
equivoca el que, por miedo o rutina, no hace
nada nuevo… pero solo aprende realmente el
que hace cosas nuevas, el que se atreve a expe-
rimentar lo nuevo. El que, por tanto, es capaz
El aprendiz pone en duda sus certezas y sabe-
res para hacerse nuevas preguntas que le lle-
ven a nuevos caminos. Así funciona la ciencia:
nuevos aprendizajes.
Revi
El aprendiz aprende, el maestro enseña; con
esa actitud, espera que aprendan los demás,
pero no él. Él ya sabe. Por ello, no pregunta,
no escucha, y discute para tener razón. Y esa
posición es precisamente la que le impide se-
guir aprendiendo.
de abandonar el territorio del “experto” y se
asume como novato de la nueva experiencia.