65LA CIUDAD DE LAS CASAS DE MADERA_1 | Page 534

culturas aborígenes organizadas en armonía con la naturaleza y sus frutos , así como los ritmos universales de las estaciones , con una ética en la que la palabra tenía valor de documento , en una suerte de sociedad teocrática , no exactamente como un gobierno sacerdotal , sino como una colectividad impregnada de valores espirituales .
En el segundo nivel , se observa la figura de los conquistadores en la que la fuerza militar de la conquista con todos los episodios de violencia y sufrimiento . Fue el método para imponer un nuevo modo de vida y una nueva fe .
Esa violencia y sufrimiento desencadenó por la misma vía las guerras de la independencia , dando paso a la República , ejemplificada en la figura de Alfaro situada a la derecha . El tercer nivel horizontal corresponde al desarrollo del comercio y la industria , como elementos de intercambio entre los pueblos .
El cuarto nivel presenta las alegorías de los frutos del trabajo y de la tierra . La columna del centro está dedicada a destacar el valor de la mujer en la sociedad .
Las sociedades tradicionales comprendían muy bien que , más que grupos humanos divididos en clases , eran funciones que el ser humano las vivía .
Así en algún momento el hombre se comportaba como un sacerdote , elevándose a la comprensión del universo y de su destino . En otro momento debía portarse valeroso para enfrentar las dificultades de la vida . En otro memento fraternizaba e intercambiaba experiencias con sus semejantes , esto como emblema del comercio y finalmente debía comportarse como un servidor de los demás .
528