65LA CIUDAD DE LAS CASAS DE MADERA_1 | Page 435

Él , conoce la gloria de los días de sol y la humildad de la oscuridad de la noche . Se mueve constantemente en su lecho sin desbordarse , como un niño que conversa con el cielo infinito .
Hay tanta luz y tanta leve armonía …
En las casas al borde del estero , más allá del puente de la calle 17 , el viento mece los farolillos de cristal .
De pronto el tiempo cambió .
El cielo se encapota y se anuncia lluvia . En la terraza de una casa , una hermosa muchacha recoge corriendo la ropa y las toallas que había puesto a secar al sol .
Todo es muy rápido . La lluvia se anuncia con truenos .
Cuántas reflexiones vienen en el espejo de plata de las aguas del estero , conmovidas por el viento , reflejando el paisaje de los cielos .
La lluvia romperá el silencio y el encanto de este momento recién nacido .
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