65LA CIUDAD DE LAS CASAS DE MADERA_1 | Page 413

Todo fue silencio y asombro . Pensaba entonces que quizás después de la disolución del cuerpo aún quedaría una forma de energía en estado latente … quién sabe .
Miraba y miraba mientras aquel cuerpo desaparecía … Y siguieron cruzando el río . Veía claro que lo verdadero era el camino para contemplar la realidad .
Debajo del puente pasaba de todo , no sólo los migrantes indocumentados , sino también los contrabandistas y los traficantes de droga , grupos armados irregulares .
La frontera desde hace mucho tiempo es una zona caliente .
De repente la Policía de Colombia dio la voz de alto a un hombre que pasaba en el río una maleta muy grande y se armó un tiroteo .
Ella había alcanzado la otra orilla y todo el mundo corrió y por supuesto ella también .
Recordaba que habían convenido reunirse en el parque de Cúcuta .
Entre pregunta y pregunta se encontraron todos completos . Para seguir el viaje , pidieron limosna y compraron caramelos y agua para venderlos en las calles y tener una pequeña utilidad .
Sus escasas ropas las dejaron en un albergue , donde se las robó otro migrante como ellos que se regresó a San Cristóbal en Venezuela .
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