Para la misa de noche buena , había profusión de incienso en las iglesias , tanto y a tal punto que para muchos el incienso trae el recuerdo de las antiguas navidades .
En los comercios y las ferias los adornos eran de lo más vistoso y variado . Desde un osito de peluche que algún adolescente compraba para la novia enamorado , hasta la guirnalda para adornar los sencillos salones escolares .
A medida que se acercaba el 24 de diciembre se iban encendiendo árboles en los barrios .
La tradición de los balcones iluminados , creaba un ambiente de calidez y de ternura infantil .
Grandes rostros de Noel sonrientes , o de bellas estrellas o simplemente escarcha iban pintando las noches de diciembre en Guayaquil .
La noche de Navidad , el aire se llenaba de cohetes y luces multicolores .
La gente esperaba que sean las doce ( 00:00 ) del 25 de diciembre para reunirse en familia y tomar un chocolate con el infaltable pan de pascua , que por supuesto era más dulce que los otros panes .
Con una copa de vino se renovaban las promesas de una vida nueva . Todo ello acompañado de las explosiones de luz de los cohetes en las calles como a una invitación a una vida nueva , a crear un orden nuevo en un nivel nuevo …
Los chinos decían que los cohetes ahuyentaban los de-
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