Las historias empezaban con la frase “ había una vez ” es decir en un tiempo que no es este tiempo , en un país muy lejano …
En un espacio que no es este espacio , sino el espacio de la imaginación .
Los ojos de los pequeños y pequeñas se abrían con asombro . Si son varios hermanos un horizonte de ojitos escrutan la oscuridad del dormitorio y las orejitas pequeñas imaginan los sonidos del cuento .
En las escuelas de Bellas Artes se enseña que para dibujar ojos infantiles hay que notar que su pupila se aprecia completa , redonda hermosa llena de vida , no así en los rostros adultos donde el párpado va cayéndose y las pupilas ya no se observan completas .
Ese es uno de los mayores encantos de los ojos de los niños .
No ha importado la condición social . Por lo general en todo el mundo las madres han cantado arrullos y contado historias a sus bebés .
Muchos cuentos tradicionales no tienen autor . Charles Perrault recopila historias que ya se contaban en el imaginario popular .
Forman parte del patrimonio cultural y espiritual de la humanidad .
Contar cuentos fue y es la expresión de una liberación creativa oculta en lo profundo de cada Ser … y entonces
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