65LA CIUDAD DE LAS CASAS DE MADERA_1 | Page 364

Sin embargo , el amor vencía distancias , aunque no siempre tuviera las respuestas esperadas .
Entre una y otra respuesta si era inmediata el tiempo variaba entre dos semanas , según el país de dónde venía . Quizás la naturaleza del amor personal sea un reflejo de una nostalgia de fraternidad humana que duerme en el fondo de la humanidad .
Había dos tipos de correo : El uno era el llamado correo ordinario , en el que las cartas una vez selladas y con sus estampillas se las colocaba en un buzón general y el otro llamado “ certificado ” que costaba un poco más y se lo entregaba en una ventanilla y era más seguro su llegada . Los sobres aéreos tenían un filo ribeteado de colores azul y rojo en un papel de bajo gramaje .
Las cartas se podían reclamar preguntando directamente en ventanilla , en lo que se llamaba en Europa poste restante , o si no , existían los casilleros postales . En las oficinas postales todo el mobiliario era de madera muy bien trabajada .
Caminar por los portales del correo en Guayaquil , era muy difícil por la cantidad de personas que acudían .
La comunicación siempre ha sido una de las más altas y bellas formas de fraternidad humana .
La era del internet y del teléfono llegó .
Las cartas de hermosa caligrafía personal y papeles aéreos han desaparecido . Sin embargo , todavía existen personas que guardan como reliquias preciosas , aquellas
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