65LA CIUDAD DE LAS CASAS DE MADERA_1 | Page 309

bajo era casi artesanal . Se fijaban los papeles con pequeños alfileres para que no se movieran mientras pasaba el disco con tinta .
La sociedad guayaquileña de la época estuvo genialmente retratada en las obras del escritor José Martínez Queirolo ,“ La casa del que dirán ” y “ Montesco y su Señora ”
Hacia 1968 en las revueltas de mayo en París aparecieron unos curiosos grafitis que ilustraban muy bien el estado anárquico “ Prohibido prohibir ” y “ Nadie queda autorizado para hacer cumplir esta ley …” Y es que el mundo era un revuelto . En medio de todo el hombre llegaba a la Luna .
El horizonte cultural de las tertulias del café se animaba con “ El ser y la Nada ” de Jean Paul Sartre , “ Un mundo Feliz ” de Aldous Huxley , y la obra de Herbert Marcuse “ El final de la Utopía ”, los entonces novísimos poemas de Jorge Luis Borges y la novela Rayuela del escritor argentino Julio Cortázar , que en palabras de su autor podía comenzarse a leer empezando por cualquier parte ...
Las opiniones podían ir desde la ortodoxia más fiel al materialismo histórico , hasta ver la historia de la humanidad a la luz de los ciclos astrológicos ...
El emblema de la mano con dos dedos levantados con la leyenda Amor y Paz recorría el mundo , en contraste con la guerra de Vietnam . Por todos lados surgían movimientos pacifistas , ajenos a la política denunciando el horror de la guerra . En verdad la guerra es una derrota para la humanidad .
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