para pasarse al bando de los libertadores .
En una inteligente gestión diplomática se consiguió que el batallón Numancia plegue al bando de los patriotas . Sin embargo , las fuerzas no eran suficientes para enfrentar al poderosísimo ejército español acantonado en Cuzco .
Fueron estas acciones distinguidas de las mujeres patriotas , que discutían abiertamente sobre el rumbo de su Patria , que llevaron a José de San Martín instituir la Orden de las Caballeresas del Sol .
En 1821 llegó a Lima la quiteña Manuela Sáenz , quien entabló desde el comienzo una relación cercana con Rosa Campuzano .
Los servicios distinguidos de ambas , hizo que figuraran entre las 112 mujeres seglares que llevarían “ una banda de seda encarnada , de la cual , pendería una medalla de oro con la inscripción al patriotismo de las más sensibles ” según se lee en el decreto del 11 de enero 9 de 1822 .
Mas el tiempo seguía . Los amores llevados hasta donde la discreción lo permitía , tenían el tinte romántico de las novelas en boga . Pero el Protector debía continuar en su peregrinaje y nuevas batallas y desafíos le aguardaban . Un hecho que valoraba mucho era la posibilidad de entrevistarse con el libertador Simón Bolívar , para unir sus armas y terminar la guerra de la independencia .
Rosa se inquietaba un poco . Manuela tenía una verdadera devoción por Bolívar , y textualmente escribe en su diario de Paita : “… Cuando surgió el asunto de Guayaquil , yo ya conocía bien al general San Martín , y usé mi amis-
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