Sí podemos vivir del arte, ser jóvenes, aprender y
emprender, sí podemos amar y viajar con la
imaginación...
Así se resume la vida que toma forma y color cuando
María Ochoa está en las tablas, acompañada de la magia
de sus personajes internos y externos.
Actriz cuencana, empresaria, y soñadora. Tiene
propuestas para cada estado del alma, expuestos a
través de títeres y pequeños monigotes de trapo a los
que llama “mampuchos”.
Además es fundadora de la corporación teatral llamada
“Teatro Deconstructivo del Hombre Elefante”.