2026.05.21 (v1) INFORME COMPLETO - UNIZAR Y DDHH | Page 38

abandono de hogar, logrando cerrar su historia de desamor por un total de un millón de dólares. El hijo nunca le perdonó el agravio a la madre. El General sumó todavía otro matrimonio más y en 1943 se casaba con una bailarina de cabaret que acabó siendo su viuda.
El dinero – mucho dinero –, los escándalos – amorosos o de negocios – y las tragedias – también personales y empresariales – han afectado a la farmacéutica que ha sido durante más de 100 años una de las marcas más cotizadas y fiables para el público. En los años ochenta, la compañía vivió una profunda crisis tras fallecer casi una decena de personas por consumir Tylenol( paracetamol) contaminado con cianuro. Nunca se supo quién fue el responsable de aquel acto criminal. En los últimos años, Johnson & Johnson ha estado involucrada en la crisis de los opiáceos, un cáncer silencioso que devora Estados Unidos y que ha llegado a ser declarado por Donald Trump“ emergencia de salud pública”. Desde finales de la década de los noventa, por los tribunales del país han circulado miles de demandas que alegaban que el famoso polvo de talco de la compañía causaba cáncer de ovarios. Y el supuesto nepotismo con el cual se aprobó por vía rápida un medicamento, el Spravato, para tratar la depresión en los veteranos de guerra es tema de investigación por el Congreso de Washington.
Robert II, el General, y Robert III, Bobby, padre e hijo, morían con dos años de diferencia víctimas del cáncer, en 1968 el primero y en 1970 el segundo. El hijo solicitó ser enterrado lo más lejos posible de su padre. Para entonces ya estaba en el mundo Robert Wood Woody Johnson IV, quien posee una fortuna valorada en más de 4.000 millones de dólares y por supuesto goza de las acciones y los fondos multimillonarios que dejó su abuelo a toda la familia. A los Johnson se les compara con los Kennedy por la aureola de tragedia y poder que han sufrido a través de los años. Woody perdía a dos de sus hermanos varones, Keith y Billy, el primero por una sobredosis de cocaína y el segundo en un accidente de moto. Una hija de Woody, Casey, moría en 2010 a los 30 años de complicaciones derivadas de la diabetes que padecía, aunque también era adicta a las drogas.
El dinero no apaga el dolor de los infortunios aunque sí da para comprar un equipo de fútbol americano como los New York Jets, a pesar de que no haya ganado una sola Liga desde 1969. El cuarto Robert es hoy embajador de Estados Unidos en el Reino Unido por la gracia de su amigo Donald Trump, a quien donó un millón de dólares para su campaña electoral de 2016. Tanto Trump como Johnson IV coinciden en haber elegido como esposas a mujeres décadas más jóvenes que ellos tras haber tenido divorcios escandalosos.
Ninguno de los descendientes del General ha triunfado por méritos propios en la vida. Woody intentó una carrera política pero un escándalo por evasión de impuestos le obligó a abandonarla. Se volcó entonces en apostar por quien no parecía caballo ganador: Donald Trump. Su envite le ha otorgado un nombre y un lugar, por el momento, en el reino de Isabel II. Nombre y lugar que nunca ha tenido, como jamás tendrá, su hijo, Robert Wood Johnson V, en la compañía del tatarabuelo por expreso deseo firmado de este.
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