Toda la Escuela bíblica de vacaciones (VBS por sus
siglas en ingles) fue planeada en torno a este tema:
las canciones eran acerca de ir y compartir el amor
de Dios, las artesanías eran sobre la fabricación
del fuego, los aperitivos eran sobre hacer bolsas
de regalos para dar a los amigos que no conocían
a Jesús, los juegos eran acerca de trabajar juntos
para difundir este fuego, y las historias de la Biblia
enseñadas eran sobre Elías y Pablo. El equipo
preparó un elaborado y apretado itinerario para
mantener a los niños ocupados y activos. Lo que los
misioneros no sabían era que los niños ya estaban
esparciendo el fuego.
habían reunido para pasar tiempo con el equipo
de la misión. La mayoría de estos niños hablaba
muy poco español, en su lugar, ellos mayormente
hablan Quechua, su lengua nativa. Aunque no había
mucho que se pudiera hacer con tantos niños y con
la barrera del idioma, los niños que se reunieron ese
día parecía tan puros en paz; ellos difundieron esa
paz a los cansados misioneros quienes se llenaron de
energía al pasar tiempo con ellos.
La primera iglesia que el equipo visitó fue “Vida
Eterna” y está localizada en Lima. Cuando los
misioneros llegaron, los niños estaban esperando
afuera, agitando sus banderas peruanas y cantando
canciones de bienvenida. Todos tenían grandes
sonrisas en sus caras. Después tuvimos un tiempo
de adoración verdaderamente increíble. Desde el
niño más pequeño hasta al adulto, todos estaban
entusiasmados por el Señor, y se notaba que estaban
anhelando su presencia. Para ellos, el sonido o
la calidad de la música no importaba; ellos sólo
adoraban a Dios y buscaban su rostro.
Aunque en ese momento la iglesiano tenia pastor, los
niños y los jóvenes de allí estaban apasionados por
Cristo. Los maestros de la escuela dominical daban
palabras de aliento a los miembros del equipo y los
niños parecían saber exactamente lo que tenían que
hacer con el fin de extender el fuego de Dios. Hubo
un tiempo de oración al final del primer día, cuando
todo el mundo estaba de rodillas, clamando a Dios.
Desde los niños hasta los misioneros, todos sintieron
la presencia del Espíritu Santo, y sabían que su fuego
ardía en ese lugar.
Después de este tiempo increíble, los niños trajeron
regalos para cada uno de los miembros del equipo.
Esto era algo que no se había hecho en el pasado;
era el comienzo de algo nuevo. Los niños que
habían estado recibiendo el apoyo y la ayuda de
los patrocinadores en los Estados Unidos ahora
estaban comprometidos a compartir y dar de lo que
ellos habían recibido, y por lo tanto habían hecho
pequeños regalos a mano. Este fue un comienzo de
la propagación del fuego.
La segunda iglesia que se visitó fue una pequeña
iglesia en el pueblo de Ancuahuasi, que está a una
hora y media del Cusco. Es aquí donde uno de los
servicios higiénicos se iba a construir. El equipo
estuvo en esta iglesia con los niños durante dos días.
Los niños fueron divididos en grupos, separados
por edad y rotados entre las tres estaciones de VBS,
que eran la artesanía, aperitivos y lección bíblica.
Al final del segundo día, hubo un breve momento
de oración, donde los misioneros oraron con un
pequeño grupo de niños. Durante este tiempo de
oración, los niños que habían estado sufriendo
fueron liberados de su dolor y otros compartieron
sus historias con algunos de los miembros . El amor
y las oraciones del equipo fueron difundidos a los
niños en esta área.
La cuarta iglesia que visitamos fue en el pueblo de
Quillahuata, donde se estaba construyendo el otro
servicio higiénico.
Las últimas dos iglesias que fueron visitadas estaban
en Lima, donde el equipo de la misión se dividió en
dos grupos. En ambas iglesias, el fuego de alegría
emoción y amor fueron compartidos, y los niños
que no habían sido patrocinados antes estaban ahora
emparejado con alguien que oraría por ellos y estaría
ahí para ellos.
Aunque el equipo misionero había ido a estas iglesias
con el fin de propagar el fuego en los corazones de
los niños, se notaba que ellos ya tenían el fuego de
Dios y estaban empezando a difundirlo.
El Espíritu Santo trabajó en diferentes formas que a
veces no estaban en el itinerario y permitió a todos
experimentar su poder y fuego. Ahora, todo lo que
pedimos es que Dios mantenga ese fuego de amor,
gozo, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad,
mansedumbre y auto control que arde en el corazón
de los niños y los miembros del equipo de la misión,
a fin de que todos ellos ¡Ir! ¡Ir! ¡Ir! ¡Ir por el mundo!
¡Ir! ¡Ir! ¡Ir! ¡Enseñales de su amor!”
La próxima iglesia estaba a cuatro horas de Cusco
y a los niños de esta iglesia se les unieron los
niños de otras cuatro iglesias en el área de Huanca
Huanca Paruro. Aquí, unos doscientos niños se
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