Si desde pequeñas vemos a nuestras madres, tías, hermanas dar pecho con alegría y naturalidad entonces nuestra manera de verlo será diferente.
Por otro lado, existen también numerosos estudios que han mostrado las ventajas para la salud de las madres que amamantan. Por ejemplo: perfiles metabólicos óptimos, menor riesgo ante varios tipos de cáncer y beneficios sicológicos. La producción de leche es un proceso metabólico activo que requiere el uso de 200 a 500 calorías al día, en promedio. Para quemar esta cantidad de calorías, una madre que alimenta a su bebé con biberón debería nadar 30 vueltas en una piscina o montar en bicicleta, colina arriba, durante una hora cada día. Claramente, las madres que lactan tienen una ventaja para perder el peso ganado durante el embarazo.
La OMS( Organización Mundial de la Salud) y el UNICEF ( Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia) señalan “que la lactancia es una forma inigualable de facilitar el alimento ideal para el crecimiento y desarrollo correcto de los niños, y recomiendan como imprescindible la lactancia materna exclusiva durante los seis primeros meses del recién nacido, así como seguir amamantando hasta un mínimo de dos años, y debería mantenerse hasta que la madre o el niño lo decidan sin que exista un límite de tiempo”.
Desde casi cualquier óptica la lactancia tiene muchos beneficios físicos, emocionales, tanto para la madre como para los hijos, aunque no se puede negar que las circunstancias para muchas madres son adversas. Muy poco tiempo de incapacidad después del parto, el rápido reingreso al mercado laboral, el poco tiempo disponible, poca información son factores que limitan la lactancia. La buena noticia es que hay maneras de informarse y de apoyarse con otras mujeres. Existe la liga de la leche que es una organización que promueve y apoya la lactancia materna con un estilo de crianza que valora la maternidad, lo que tiene como resultado grandes beneficios para la salud física y emocional de la familia. Fue fundada en 1972, quedando registrada como asociación civil en 1982.
Tristemente, en México de 2006 a 2012 la lactancia materna ha disminuido, de acuerdo a datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut), en 7.9%, a pesar de que un estudio elaborado por el Instituto Nacional de Salud Pública apunta que: “Los menores amamantados experimentan una menor mortalidad, incluido el síndrome de muerte súbita, y menor frecuencia y gravedad de morbilidad por diarreas, infecciones respiratorias y dermatitis. Los niños amamantados tienen mayor coeficiente intelectual, menos riesgo de diabetes, obesidad, asma y leucemia”.
Hay muchos beneficios y es un don de la naturaleza, un regalo maravilloso lleno de salud y vida que las madres podemos darles a nuestros hijos, nada podría sustituir ese momento y ese regalo que sólo nosotras somos capaces de brindar.
Para mí fue una experiencia mágica que me unió a mis hijos, que me dió la oportunidad de sentirlos, comprenderlos y tener un lazo muy especial. Puedo decir que con certeza y conciencia desde mis 17 años pensé que era lo mejor de mí para ellos, y con mucho gusto tuve la felicidad de poder amamantar a todos mis hijos.
MÉXICO
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