06 En la Ruta del Titiritero enero-marzo 2015 | Page 9
-
¿Dónde programaban?
En el teatro Legaria, Foro Tecolote, Foro Isabelino que estaba en
Sullivan y en otros lugares que no recuerdo.
-
¿Y recuerdas cuánto tiempo duró activa la banda de los títeres?
Como 4 ó 5 años.
-
Después de la banda de los títeres tu seguiste tu propio camino.
Sí, me dedicaba a las fiestas infantiles, y actué en varios teatros, en el
Legaria, en el Seguro, fuimos a la feria de Tlaxcala invitados por
Alejandro Jara, a Puebla a Toluca, a varios festivales pequeños, pero
hay poca constancia de eso.
-
¿De qué se conformaba tu repertorio?
Son pocos cuentos, adaptaciones propias que he hecho, como el Lobo
y el Conejo que era el Coyote y el Conejo, los Tres Cochinitos,
Caperucita Roja, el Pícaro Burlado, tareas escénicas con payasitos con
ositos panda, haciendo malabares de circo, bailables, según la época,
Calaveras.
-
Cortos escénicos ¿no?
Así es.
-
¿Cómo te hiciste de ese repertorio?
Este es un material de extracción popular, son cuentos populares que
tu luego adaptas según tu necesidad y tus recursos técnicos y sobre
todo por su alegría y el interés que tenga, no es necesario que siempre
hagas teatro preciosista, sino que en esencia lo sepas trasmitir aunque
sea con un muñeco sin ojos o sin cabeza, más que puro simbolismo,
creo que es mejor, se saca mejor partido para hacer participar a la
gente dentro de nuestros espectáculos.
-
¿En lo personal tu consideras que el teatro tradicional tiene más
esencia, más acercamiento más calidad humana?
Más calidad humana y puedes dialogar con el público, no son diálogos
grabados como algunos espectáculos. Según el barrio o la ciudad el
público es como te responde, cuando estas interactuando. No es lo
mismo los niños de un barrio pobre a los niños de un nivel social muy
alto, entonces es distinto haces la función como te la pide el público
-
¿Actualmente cómo ves los eventos del teatro guiñol?, ¿cómo ves al
público?, ¿Crees que haya cambiado su gusto por otro tipo de género o
técnicas de títere?
Evidentemente si han cambiado, pero cuando se trata de meterlos al
espectáculo, se meten. Me gusta más que el espectáculo sea muy
sencillo, que donde hay calidad técnica, artística y policromía de todos
los muñecos preciosistas que están llevando el espectáculo. Son
fascinantes pero me quedo con lo más sencillo, cuando los niños
abrazan a un lobo, a un conejito, este acercamiento es algo que los
espectáculos grandes no te permiten.