06 En la Ruta del Titiritero enero-marzo 2015 | Página 22

En la carrera de ingeniería me integro al grupo de teatro presentando obras durante toda la carrera, entre ellas dirijo la mordida de León Felipe presentada con mojigangas. Por mi actuación me ofrecen una beca para tomar un curso de teatro en el verano de 1983 y al ver las opciones decido ir al curso de títeres que se impartía en la ciudad de Monterrey N.L. con el maestro Emanuel Treviño. Pilar, ahora mi esposa también estaba en el grupo nos hicimos novios y ella me alentó para continuar con los títeres ya que cuando era niña veía nuestras funciones, le empecé a enseñar y me ayudaba a construir los muñecos haciendo el trabajo de costura y en compañía de otro integrante del grupo Gerardo Cumplido fundamos en 1984 “El Tenderete” recibimos el apoyo del programa de teatro itinerante para el estado de Coahuila, el cual nos financio la primera producción, la que pagaríamos con funciones, presentándonos en diferentes colonias de la ciudad de Torreón y continuando con nuestras presentaciones en fiestas infantiles, tiempo después Gerardo forma su propio grupo llamado “Vocecitas” el cual trabajó de 1992 a 1994 con el espectáculo “El Circo de Vocecitas” que incluía guiñol y marionetas. Por esos tiempos estaba el programa Issste cultura en el que se hacían giras artísticas, llegando a las escuelas, ahí estábamos siempre en primera fila pudiendo ver a Marionetas de la esquina, Carlos Converso, Leonardo Kosta y otros grupos que presentaban sus espectáculos, aprendiendo de ellos formas nuevas de hacer títeres. En 1983 me gradúo de la carrera de Ingeniero Químico Industrial laborando en la industria hasta la fecha. Con el tiempo pudimos tener acceso al mundo de los títeres a través de otros titiriteros, al participar en festivales y tomar cursos de títeres o de otras disciplinas y aplicarlos a nuestras necesidades, ahora hay más libros y el internet nos proporciona mucha información y darnos cuenta de las tendencias de este arte y conocer a otros compañeros que practican este disciplina en el mundo. En uno de nuestros viajes a la ciudad de México en 1991 conocimos por casualidad al maestro Roberto Lago, quién se sentó a nuestro lado en el único asiento disponible en el teatro donde vimos a las marionetas de Piccoli y Podrecca, él sin haber visto nuestro trabajo nos recomendó para presentarnos en el IV Festival de México, y en 1992 en el de Tlaxcala donde pudimos ver varios de los compañeros y conocer al grupo Baúl Teatro, quienes posteriormente nos invitaron en 1994 a “Las Jornadas Nacionales de Teatro Infantil y de Títeres” que dieron origen al “Festibaul” al que hemos asistido en la mayoría de sus ediciones, siendo testigos de la evolución que ha tenido y el cual ha contribuido