Nacida para competir
La Fireblade no solo se fabrica, sino que está diseñada para ganar. Casi treinta y cinco años de evolución constante, perfeccionados gracias al compromiso de Honda con el Mundial de Superbikes, condensados en una máquina diseñada para recortar cada décima de segundo. Cuando se trata de competir, en Honda nunca tenemos bastante. La Fireblade es fruto de esta filosofía, y por eso sigue evolucionando. La última CB1000RR-R Fireblade tiene más potencia en el rango medio, una salida de curva increíble y una precisión milimétrica del acelerador gracias al control « Throttle By Wire » de doble motor.
The Power of Dreams.