03 En la Ruta del Titiritero | Page 10

Trashumantes Patricia Ostos Mondragón Una larga trayectoria dedicada al arte de los títeres, sin duda testigo y participe de los cambios que ha vivido el teatro de títeres mexicano. Actualmente establecida en Mérida, Yucatán. - Platíquenos maestra Patricia Ostos como inicia todo. Estudia para maestra de educación Preescolar y 5 años después de titularse creo su primer grupo de teatro guiñol “Crucito Verduzco” en 1974 ¿Por qué razones se da esa primera incursión en el arte titeril? como educadora nos dieron un curso de construcción de títeres y la Maestra fue Virginia Ruano pero con pena diré que no asistí todo el curso. Así que era todo mi capital cultural titeril antes de viajar a Argentina. - ¿Y cómo es que llega a integrarse como animadora Con Virginia Ruano en el grupo “Tiripitipis” del maestro Gilberto Ramírez Alvarado? Mi madrina Chelito era la Directora de Servicio Social el Depto. de Servicios Médicos del D.F., y como buena educadora de profesión sabía el poder mágico de los títeres, entonces me invitó a formar el grupo “Crucito Verduzco” para promover el cuidado del agua, el cuidado de los alimentos, de la salud, de la convivencia, etc., y de esta forma dábamos funciones en los hospitales de la Cruz Verde y en escuelas oficiales vespertinas. El grupo estaba integrado por dos hijos de una amiga y una secretaria. Nosotros poníamos el transporte. Yo solo era educadora que me gustaba jugar con los títeres y que en la Normal de Educadoras el Maestro Mario nos había enseñado (muy mal) a hacer títeres, después ya trabajando Gilberto Ramírez, Paty (frente derecha) 1975 Yo no conocía al Mtro. Gilberto y el encuentro se dio al otro año de mi regreso de Argentina pues Mane Bernardo me recomendó conocer a los titiriteros mexicanos. Así visité a Roberto Lago, Pepe Díaz, Lola y Mireya Cueto y al Mtro. Gilberto. Me encantó su charla y su calidez humana así que nos veíamos dos o tres veces por semana para conversar en su casa; me mostró su historia a través de su hemeroteca titiritesca, sus muñecos y algunos secretos de la construcción de títeres que prometí no decírselos a nadie “nunca” y he cumplido mi palabra., así fue que 10