2.- Sin apuros es mejor
En el fragor del momento a veces los
novios se apresuran demasiado a
resolver las cosas referentes al nuevo
hogar. Sin embargo yo les recomiendo
que se lo tomen con calma.
Algunos regalos llegaran después de l
a luna de miel, ya que si no los envían
antes de la boda, prefieren hacerlo
cuando saben que los novios estarán
para recibirlos. Esto muchas veces se
traduce en regalos que llegan algunos
meses después. Para esto también es
bueno el colectivo en una casa de
Decoración, ya que tenemos hasta
un año para realizar los cambios de
los regalos, lo cual nos permite tener
un tiempo cómodo para pensar y
planificar con tranquilidad lo que
realmente deseamos.
3.- Hablen ahora o callen para
siempre.
Yo recomiendo lo primero…!
Siempre sabemos con quienes contamos
y con quien tenemos la confianza
suficiente como para poder plantear lo
que queremos en realidad. Que la familia
y los novios se pongan de acuerdo sobre
lo que cada uno va a regalar a la nueva
pareja es un b uen comienzo y representa
mucha de la ayuda que los novios
realmente necesitan para poder pasar
esta etapa sin sobresaltos.
Digan claramente a su familia y amigos
más íntimos, lo que desean y necesitan.
Muchas veces sucede que con el
entusiasmo, cada integrante de la familia
tiene sus propias ideas acerca de lo que
deberían hacer o tener, y esto no siempre
concuerda con el deseo y necesidades
de los novios.