Con la llegada del nuevo curso, hemos podido disfrutar de la reforma de la sala de Psicomotricidad.
Allí jugamos, bailamos, dramatizamos, construimos, sentimos nos disfrazamos, nos relajamos y nos relacionamos.
Es un espacio para ser nosotros mismos y poder expresar nuestras necesidades y vivencias y sobretodo nos lo pasamos
¡CHUPI!