El ser humano vive de ilusiones, que no son más que el motor que nos empuja a luchar por lo que queremos y a visualizarnos en el lugar que deseamos estar. Entonces, si estamos ilusionados y soñamos con alcanzar nuestras metas ¿Por qué no luchar por ellas?
“No tengo todo lo que quiero, pero amo todo lo que tengo”