PROGRAMAS, PROYECTOS
Y ENSEÑANZAS
Vetusta era su pasión y su presa. Mientras los demás le tenían por sabio teólogo, filósofo y jurisconsulto, él estimaba sobre todas su ciencia de Vetusta.
La conocía palmo a palmo, por dentro y por fuera, por el alma y por el cuerpo, había escudriñado los rincones de las conciencias y los rincones de las conciencias y los rincones de las casas.
Lo que sentía en presencia de la heroica ciudad era gula; hacía su anatomía, no como el fisiólogo que solo quiere estudiar, sino como el gastrónomo que busca los bocados apetitosos; no aplicaba el escalpelo sino el trinchante.
La Regenta, de Leopoldo Alas, “Clarín”
Para vivir lejos no hay mejor nave que un libro.
Emily Dickinson
La poesía es amparo, refugio, talento, paz y conciencia.