Inteligencia artificial, con todo por avanzar Abril 2026 | Página 28

La inteligencia artificial ya empezó a cambiar la forma en que se produce en el campo argentino. Desde sensores que anticipan fallas en maquinaria hasta sistemas que procesan datos en tiempo real, el agro incorpora tecnología para tomar decisiones más precisas en un contexto marcado por la incertidumbre.

Hace años fue la siembra directa, después la biotecnología, y ahora el campo está siendo modificado por las transformaciones digitales. Nunca antes fue posible manejar tantos datos, procesarlos y utilizarlos para la toma de decisiones. Esta oportunidad se inscribe en una época difícil a nivel global: los precios internacionales, los acontecimientos climáticos y geopolíticos marcan incertidumbre en el campo.

El mundo está empezando a pedir exactamente lo que la agrobioindustira argentina sabe y puede producir: alimentos saludables, biomateriales, energía renovable, datos confiables, activos naturales, conocimiento biológico, trazabilidad, carbono capturado, innovación genética", enumeró optimista Federico Mayer, cofundador de Club AgTech, en su libro Agro10x. El especialista está convencido de que el contexto actual es una ventana de oportunidad que el agro argentino puede explotar, pasando de ser "el país problema al país posibilidad”.

"La capacidad de transformación no está limitada a Silicon Valley ni a las grandes potencias tecnológicas", insistió, recordando el protagonismo de Hugo Ghío y Víctor Trucco en el sistema de siembra directa. Esto demuestra que en Argentina hay capacidad para transformar y crear tecnología y soluciones que sirvan para nuestro suelo y el mundo.

De país problema a

país posibilidad

Ese cambio de paradigma ya empieza a tomar forma en el territorio. En Santa Fe, a fines de 2025, fue aprobado el Programa de Beneficios para empresas del sector agrícola que apliquen Inteligencia Artificial (IA) en sus procesos. El régimen establece incentivos fiscales, crediticios y de capacitación para empresas y productores que incorporen estas herramientas en sus procesos productivos, comerciales o de servicios.

Fue pensado con el objetivo de potenciar la competitividad del sector agropecuario de la provincia "mediante la adopción de tecnologías que mejoran la eficiencia, productividad y sostenibilidad ambiental”. Dentro del Centro Tecnológico Cideter ya hay catorce empresas en capacitación que recibieron apoyo financiero.

Las firmas fueron seleccionadas por su iniciativa y su capacidad de integrar IA en procesos productivos claves, en su mayoría vinculadas a la maquinaria agrícola.

Jorge Elias Casalis, gerente de Sistemas y Transformación Digital de Tanzi, explicó que el programa funciona como un acelerador interno. "El programa actúa como catalizador, acelera decisiones que de forma orgánica llevarían más tiempo, y genera un ecosistema donde la innovación deja de ser exclusiva de las grandes corporaciones", afirmó.

En esta primera etapa, las empresas se encuentran en un proceso de capacitación y adopción inicial. "El mayor cambio que percibimos es conceptual: pasar de ver la IA como algo lejano y complejo, a entenderla como una herramienta accesible y con impacto real en el día a día de la empresa", agregó.

Las reglas de la nueva

revolución

La Revolución Digital tiene cinco rasgos esenciales: velocidad exponencial, ubicuidad y conectividad total, interactividad y bidireccionalidad, automatización e inteligencia artificial y costos marginales cercanos a cero.

Cada uno de ellos cambia la forma interna y externa de trabajar de cada empresa, permitiendo eficientizar procesos y ganar tiempo para pensar en profundidad otras problemáticas.

Mayer entiende a la inteligencia artificial como una herramienta que permite tomar decisiones, crear contenidos, optimizar sistemas complejos e incluso anticiparse a las decisiones humanas. “Por un lado la IA libera tiempo y recursos para dedicarlos a tareas de mayor valor; por otro desplaza puestos de trabajo tradicionales, genera incertidumbre y exige una reconversión masiva de habilidades", explicó. Para él, esto se resuelve gestionando con inteligencia estratégica, ética y visión de largo plazo.

Eficiencia, datos en tiempo real y decisiones más rápidas

Más allá del marco conceptual, la transformación ya se ve en procesos concretos dentro de las empresas.

En Ombú, por ejemplo, comenzaron a aplicar inteligencia artificial en tres áreas: energía, mantenimiento y seguridad. La incorporación de sensores permite captar y procesar datos en tiempo real, generando informes que mejoran los rendimientos y reducen el consumo.

“Pusimos sensores que miden vibraciones en motores de una cabina de pintura, detectando la vida útil de los motores y los rodamientos, generando gráficos que indican dónde podría haber una falla", explicó Leonel Castellucci, ingeniero de procesos. Además, la empresa incorporó IA en tareas operativas. El área de procesos genera instructivos de trabajo a partir del uso de herramientas como ChatGPT, cargando datos para producir documentación que luego se aplica en la línea productiva.

Desde investigación y desarrollo, la tecnología también se utiliza como soporte interno. "Su aplicación se centra en la gestión y estructuración de información técnica, la reducción de tiempos de desarrollo y la generación de alternativas de solución", explicó Matías Pochettino. Esto permite mejorar la eficiencia y calidad de las decisiones en etapas tempranas de los proyectos.

A futuro, esperan avanzar hacia aplicaciones más integradas al producto, especialmente en monitoreo y análisis de datos operativos. "Vemos un cambio importante en la forma de encarar problemas técnicos ya que la IA permite explorar múltiples alternativas en menor tiempo", señaló.

En Crucianelli, la implementación también es transversal. La empresa incorporó inteligencia artificial en distintas áreas del grupo, tanto en procesos internos como en el desarrollo de soluciones para clientes.

“Pero hay un cambio muy importante en lo humano; nosotros no vemos a la inteligencia artificial como una herramienta que viene a reemplazar la mano de obra, sino a potenciarla", afirmó Martín Birro, responsable de

comunicación.

La firma cuenta con ConectIA, una plataforma de telemetría que permite monitorear y controlar sembradoras de forma remota. A su vez, integran IA en sistemas de sensores y monitoreo dentro de la maquinaria.

A partir de la articulación con Cideter, avanzan en nuevos casos vinculados a mantenimiento predictivo, eficiencia operativa y seguridad laboral, mientras impulsan capacitaciones internas para facilitar la adopción.

Cuando el agro se

cruza con el código

La transformación también impulsa la aparición de nuevos perfiles dentro del sector. La integración de inteligencia artificial requiere habilidades que exceden lo estrictamente agronómico, abriendo espacio a profesionales del mundo tecnológico.

Ese es el caso de DeepAgro, una empresa fundada por especialistas en

sistemas. Juan Manuel Baruffaldi, uno de sus creadores, comenzó

desarrollando una solución para un problema puntual en el campo de su padre, hasta detectar que se trataba de una necesidad global.

"Decidí crear Deepagro con un desafío de software y hardware muy grande, pero que resuelve un problema agronómico muy claro", explicó. La empresa tiene como misión llevar las últimas tecnologías de IA a soluciones de problemas medioambientales del agro.

La empresa desarrolló SprAI, una tecnología que reduce el uso de herbicidas en un 70", disminuyendo el impacto ambiental. “Varios trabajamos en ONG previo a emprender, y estamos comprometidos con generar un mundo mejor”, señaló.

En paralelo, trabajan en una plataforma conversacional basada en IA para asesorar a productores en la resolución de problemas concretos. "Todavía no hay una integralidad en el uso de datos y las posibilidades que hoy existen, pero de a poco vamos hacia eso", concluyó.

Como plantea Mayer, el verdadero desafío de esta revolución no está

únicamente en las herramientas que usamos, sino en cómo nos paramos frente a ellas. Desde las pymes hasta las grandes empresas del agro, la gran mayoría se encuentra incursionando en la IA para poder mejorar sus procesos, cambiando su forma de trabajar y de obtener resultados.

Por COSTANZA GROSSO

La producción del campo comienza a modificarse en el país. Desafíos frente a un mundo convulsionado que ofrece oportunidades para explotar.

SE REDEFINE EL AGRO

De los datos a la toma de decisiones en tiempo real

Para cerrar una operación es clave entender lo que la otra parte necesita.

Federico Mayer (Club AgTech) y Juan Manuel Baruffaldi (Deepagro).

INTELIGENCIA ARTIFICIAL

Martín Birro (Crucianelli) y Leonel Castellucci (Ombú).